Un KPI (indicador clave de rendimiento) es una métrica que eliges a propósito porque refleja el avance hacia un objetivo que importa. No toda métrica es un KPI: los seguidores y los «me gusta» son métricas, pero solo se convierten en KPI cuando se vinculan a un objetivo real y a una meta, como «20 solicitudes de reserva al mes desde Instagram».
En un pequeño negocio, una lista corta de KPI mantiene el trabajo en redes sociales enfocado. Algunos ejemplos útiles: número de leads o mensajes, coste por lead, tasa de conversión de visita a pedido, compras repetidas, tiempo de respuesta en los mensajes directos y alcance entre el público local. Con tres a cinco KPI que revises cada mes es suficiente; si hay más, normalmente ninguno recibe atención.
Ejemplo: una escuela de baile se marca un único objetivo trimestral: llenar dos grupos nuevos de principiantes. Sus KPI son las solicitudes de clase de prueba por semana, el porcentaje de alumnos de prueba que contratan un abono y el coste por solicitud de los anuncios.
La analítica de AI SMM te da la parte social de tus KPI (seguidores, alcance, interacción y publicaciones en todas las redes), mientras que los popups y las campañas de email registran conversiones y ventas.
AI SMM planifica publicaciones, responde chats y muestra qué funciona en tus redes sociales. Plan gratuito para siempre, 7 días gratis en los planes de pago.
Empieza gratis

